«Para que una tecnología tenga éxito, la realidad debe imponerse a las relaciones públicas» – Richard P. Feynman.
Hoy nos vamos al mundo del cine y las energías alternativas. Hace poco vi Glass Onion: A knives Out Mystery (2022), una película en la que se presenta una tecnología energética basada en un nuevo tipo de hidrógeno, descrito como sólido, extremadamente potente y capaz de transformar por completo el sistema energético global. Aunque la propuesta es claramente ficticia, resulta lo suficientemente sugerente como para plantear una pregunta legítima: ¿hasta qué punto la imagen del hidrógeno como energía del futuro se corresponde con la realidad científica?
El hidrógeno aparece con frecuencia en debates sobre transición energética, descarbonización e innovación tecnológica. Se lo presenta como una solución limpia, versátil y casi inevitable. Sin embargo, cuando se analiza con más detalle, el panorama es más matizado. A continuación, te cuento qué hay de cierto en esta promesa, por qué lo que plantea la película es imposible, cuáles son las limitaciones fundamentales del hidrógeno y qué usos reales tiene hoy en día en la industria y en el ámbito energético. Sigue leyendo
