“La dosis hace el veneno.”- Paracelso.
Inspirada en el paso del Año de la Serpiente al Año del Caballo según el horóscopo chino (un sistema que asigna a cada año un animal con características simbólicas) hoy recordamos cómo algunas cosas pequeñas pueden tener un efecto enorme. Al igual que la Serpiente, que avanza sigilosa, existen moléculas invisibles capaces de detener algo tan básico y vital como la respiración. No necesitan grandes cantidades ni efectos espectaculares; basta con que encuentren el receptor adecuado.
Un ejemplo fascinante es la epibatidina, descubierta en la piel de una pequeña rana de la selva ecuatoriana. Durante un tiempo se estudió como un posible analgésico revolucionario, mucho más potente que la morfina. Pero su potencia tenía un problema: la línea entre aliviar el dolor y provocar un fallo respiratorio era extremadamente fina.
En este artículo veremos qué es esta molécula, cómo actúa en el sistema nervioso y por qué terminó acaparando titulares a nivel mundial. Sigue leyendo




