“En la naturaleza nada se crea ni se destruye, todo se transforma.” – Antoine Lavoisier
Hoy, día 21, celebramos el Día del Sol y, en muchos países, también el Día del Padre. La fecha coincide con el solsticio de Junio, cuando las regiones situadas al norte del ecuador reciben más horas de luz, mientras que al sur ocurre lo contrario.
Es el día más largo del año en todo el hemisferio norte; en el hemisferio sur, en cambio, se vive la jornada más corta y comienza el invierno astronómico.
Durante el solsticio, la energía solar incide de forma especialmente intensa sobre distintas regiones del planeta. Aunque no lo percibamos a simple vista, este cambio influye en la atmósfera, los seres vivos y numerosos procesos químicos vinculados a la radiación solar.
A continuación, te cuento qué sucede a nivel químico en nuestra única nave espacial durante este momento tan significativo del año.
