Estamos en Diciembre, el mes de las fiestas, los dulces navideños en los supermercados, las comidas con familia y amigos y ese frío de invierno que nos alborota aún más las ganas de comer a todas horas. ¿Se imaginan que se invente «algo» que nos calme el apetito sin tener que repetir comidas y sin sufrir tanto? Pues en este post traigo excelentes noticias al respecto.
Ese «algo» no es más que un compuesto químico creado por científicos del Reino Unido que al parecer sólo bastaría añadir a la comida para hacer que nos sintamos más llenos al ingerirla. Para desarrollar este ingrediente de la saciedad se basaron en el potencial del propionato, un aditivo que nos hace sentir llenos de forma natural cuando la fibra es metabolizada en el intestino.
Según publicaron en la revista de la Sociedad Británica de la Gastroenterología, Gut, las primeras pruebas demostraron que la sustancia en cuestión puede ayudar a comer menos y frenar el aumento de peso. La única «contrariedad» es que estos efectos se conseguirían sólo de ser ingerida con regularidad. Como siempre, el éxito estaría en la constancia! 😉
De momento, el compuesto es un polvo soluble de un sabor poco agradable, pero el equipo del Imperial College de Londres y la Universidad de Glasgow, Escocia, que trabaja en el proyecto está tratando de incorporarlo al pan y a los batidos de frutas.
¿Cómo funciona esta maravilla?
Toda la magia de este compuesto que contiene propionato ocurre en el colon, lugar donde se liberan las hormonas que controlan el apetito. Pero, ¿Como hacer llegar el propionato hasta allí sin que antes sea absorbido por el intestino? Este fue precisamente el gran reto de la investigación. La manera que el equipo encontró fue adheriéndolo a un carbohidrato natural que se encuentra en las plantas, llamado inulina, gracias al cual, el propionato puede dirigirse de manera segura a través del sistema digestivo antes de ser liberado de la inulina por las bacterias en el colon. Cabe destacar que el propionato se produce naturalmente cuando la fibra dietética es fermentada por microbios en el intestino, pero, el nuevo ingrediente, llamado inulina-propionato de etilo (IPE), proporciona cantidades mucho mayores de propionato de las que las personas pueden adquirir con una dieta normal.
Gary Frost, quien dirigió el estudio en el Departamento de Medicina del Imperial College de Londres dice: «Sabemos que los adultos ganan entre 0,3 y 0,8 kilos al año en promedio, y hay una necesidad real de nuevas estrategias que puedan prevenirlo». Además señala que: «Este estudio muestra signos alentadores de que complementar la dieta con el ingrediente que hemos desarrollado evita el aumento de peso en personas con sobrepeso. Estamos explorando a qué tipo de alimentos se podría añadir, pero algo así como pan o batidos de fruta podría funcionar bien».
Por otra parte, Douglas Morrison, investigador de la Universidad de Glasgow señala que «El propionato puede jugar un papel importante en el control de peso. Estos hallazgos emocionantes pueden abrir por fin nuevas formas de manipular los microbios del intestino para mejorar la salud y prevenir las enfermedades». Son tan buenas las expectativas con respecto al descubrimiento de este compuesto, que una empresa llamada Imperial Innovations estudia cómo llevar este ingrediente al mercado introducido en una serie de alimentos.
Estudios realizados con el compuesto.
60 voluntarios con sobrepeso participaron en un estudio de 24 semanas en el que a la mitad se les dio IPE en forma de polvo para añadir a su comida y a la otra mitad se les dio sólo inulina. Uno de cada 25 voluntarios con IPE que completaron el estudio ganó más del 3% de su peso corporal, en comparación con seis de cada 24 a los que habían dado inulina. Ninguno del grupo IPE ganó más del 5% de su peso corporal, en comparación con cuatro en el grupo de inulina. Después de 24 semanas, el grupo con IPE también tenía menos grasa en el abdomen y el hígado en comparación con el otro grupo.

Buenas nuevas para las personas con sobrepeso… o para los que simplemente quieren cerrar un poco «el pico»..
Muy alentadores los resultados, verdad? Tanto es así, que hasta el presidente del Foro Nacional de la Obesidad de Reino Unido, el profesor David Haslam, se muestra optimista con el descubrimiento y señala que «si han conseguido esto sin afectar al sentido del gusto o a los intestinos, bienvenida sea la nueva sustancia».
Para cerrar, yo también doy la bienvenida a este nuevo compuesto, ya que constituiría una enorme innovación en lo que a productos alimenticios se refiere. Aunque, esas ganas locas de comer que nos dan en Diciembre prefiero que se queden así… Aparte de que la comida esta buenísima (recordemos además que delicias como los Ferrero Rocher salen en esta época), ya tenemos el mes de enero para -recapacitar- y empezar a ponernos de nuevo «en forma». 😉

