¿Científicos desaparecidos en EE. UU.? Entre hechos, coincidencias y teorías.

«La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia.” – Carl Sagan.

Hoy toca salirse del guion habitual.

Este es un post un poco sorpresa. Se puede decir que terminé de empaparme del tema pasada la madrugada del Viernes, cuando ya sentí que tenía suficiente información para escribir estas líneas, y lo publico el Sábado a primera hora, antes de desconectar y disfrutar del fin de semana, como espero que también estén haciendo ustedes.

Aunque pueda parecer algo alejado de la química, muchos de los perfiles implicados trabajaban en áreas donde esta disciplina es clave: energía, materiales avanzados o tecnología.

En las últimas semanas ha surgido una narrativa que ha generado bastante debate: varios científicos en EE. UU., vinculados a sectores estratégicos, han muerto o desaparecido en circunstancias poco claras.

Se esté o no ligado al mundo de la ciencia, la pregunta es inevitable: ¿Estamos ante un patrón real o ante una percepción amplificada?

Casos documentados en orden cronológico.

2022

Amy Eskridge. Investigadora en energía avanzada y conceptos de propulsión experimental, en la intersección entre física y química aplicada. Fallecida en Junio en un caso clasificado como suicidio.

2023

Michael David Hicks. Ingeniero de la NASA centrado en sistemas de propulsión espacial, donde intervienen materiales y combustibles avanzados. Fallecido en Julio.

2024

Frank Maiwald. Investigador del JPL centrado en instrumentación y sistemas para misiones espaciales, donde los materiales y su comportamiento químico son fundamentales. Fallecido en Julio.

2025

Anthony Chavez. Investigador en Los Álamos, centrado en seguridad nuclear y protección de materiales radiactivos, un área directamente ligada a la química nuclear. Desaparecido.

Melissa Casias. También vinculada a Los Álamos, en tecnología aplicada a defensa y materiales sensibles. Desaparecida.

Mónica Jacinto Reza. Ingeniera de la NASA especializada en materiales avanzados para misiones espaciales, un campo clave dentro de la química de materiales. Desaparecida en Julio.

Steven García. Contratista en proyectos de seguridad nacional, trabajando en sistemas como comunicaciones, vigilancia y protección de infraestructuras críticas. Desaparecido en Agosto.

Nuno Loureiro. Físico del MIT que trabajaba en fusión nuclear, un campo donde la física y la química del plasma son fundamentales para intentar replicar la energía del Sol en la Tierra. Asesinado en Diciembre.

Jason Thomas. Directivo en la industria farmacéutica, implicado en desarrollo de compuestos químicos y procesos industriales. Desaparecido en Diciembre; hallado muerto en Marzo del año siguiente.

2026

Carl Grillmair. Astrofísico que estudiaba la estructura de la galaxia. Fallecido en Febrero.

William Neil McCasland. General retirado que dirigió programas tecnológicos de la Fuerza Aérea, incluyendo satélites y sistemas de defensa. Desaparecido en Febrero.

James “Tony” Moffatt. Ingeniero aeroespacial, veterano militar y vinculado a proyectos de defensa y tecnología avanzada. Fallecido en Abril en un accidente de avioneta en Carolina del Sur.

Contexto, análisis y teorías.

Los casos se concentran entre 2023 y 2026, con algunos antecedentes en 2022. Al tratarse de perfiles vinculados a sectores tecnológicos sensibles, el FBI y otros organismos están analizando si existe algún tipo de vínculo, aunque hasta ahora no se ha confirmado una conexión común.

El reciente accidente aéreo, aunque no está relacionado de forma demostrada con los otros casos, ha contribuido a aumentar la atención sobre este conjunto de hechos.

Más allá de los detalles individuales, hay un elemento que llama la atención: muchos de estos perfiles estaban ligados a áreas donde se desarrollan tecnologías clave, desde la energía y los materiales avanzados hasta la industria farmacéutica.

El tema ha llegado incluso al ámbito político. El presidente de Estados Unidos calificó estos casos como “algo bastante serio” y señaló la necesidad de investigarlos en profundidad.

A partir de este contexto han surgido distintas interpretaciones. Algunas apuntan a desarrollos tecnológicos clasificados o posibles conflictos relacionados con información sensible. Otras van más allá y plantean la posibilidad de investigaciones no convencionales o incluso tecnología de origen no terrestre.

Aquí entra en escena David Wilcock, divulgador y autor conocido por su participación en Ancient Aliens y por sus libros sobre teorías de civilizaciones avanzadas y conocimiento oculto.

Wilcock falleció el 20 de Abril de 2026 en Colorado, en un caso clasificado como suicidio. Su entorno habló posteriormente de problemas personales y de salud mental.

Lo que ha alimentado las teorías es el contexto: días antes había comentado estos casos en YouTube y llegó a expresar aprecio por la vida. Además, volvió a circular una publicación anterior en la que afirmaba que no era suicida.

Aun así, no existe evidencia verificable que conecte su muerte con los científicos investigados. Su caso forma parte de la narrativa, pero no de una conexión demostrada.

David Wilcock, autor y divulgador centrado en teorías sobre conciencia, civilizaciones avanzadas y posibles realidades no convencionales.

A día de hoy, lo único claro es que existen casos reales, concentrados en el tiempo y con perfiles que, como mínimo, llaman la atención.

Todo lo demás, el resto se mueve entre datos, interpretaciones y narrativas que crecen con cada nueva información.

Por último, y más allá de cualquier análisis, no hay que olvidar que detrás de cada uno de estos casos hay personas.

Mi más sentido pésame y mucha fuerza a sus seres queridos en estos momentos.

Y hasta aquí la publicación de esta ocasión. Como siempre les digo, muchas gracias por leerme y… ¡hasta la próxima!

Deja un comentario